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Té negro

te negro

El té negro se obtiene de la planta Camellia sinensis. La diferencia que tiene con respecto al té verde o blanco es su proceso de oxidación, que es completo. La planta del té negro es originaria de la parte sur de China y del sudeste asiático, aunque en la actualidad podemos encontrarnos cultivos por todo el mundo.

Se trata de una de las hierbas más utilizadas en la medicina tradicional de China, donde se han comprobado los efectos beneficiosos de esta planta desde hace más de 4.500 años. El emperador Shennong, tras diversos estudios, aseguró que el té negro era bueno para combatir tumores, problemas de vejiga y el cansancio.

A lo largo de los años el té negro ha sido protagonista en numerosas ceremonias y rituales. A partir del siglo VI los comerciantes de Turquía lo introdujeron en la cultura occidental y en el XVIII, el té era muy consumido en Inglaterra. En 1492 llegó a América, aunque el negro, no se hizo famoso en EEUU hasta finales del siglo XVIII.

En China también se le conoce como té rojo, un nombre que describe mejor su color, ya que el té negro presenta esta tonalidad. Se cree que se le ha dado el nombre de té negro por el proceso de oxidación de las hojas, que oscurece la bebida. Se trata de una infusión que tiene un sabor intenso y mucho más fuerte, porque cuenta con una mayor cantidad de cafeína en comparación con otros tés.

El té negro conserva su sabor durante muchos años y es rico en polifenoles, los cuales tienen un efecto antioxidante muy potente. Es un excelente diurético y sobre todo estimulante. Además, es rico en vitaminas y cuenta con una gran cantidad de flúor que resulta fantástica para los dientes.

La mejor forma de tomar té negro es caliente, pero sin que llegue el agua al punto de ebullición y siempre la dentro de la dosis recomendada (no más de 3 tazas al día).

¿Cómo preparar un té negro?

Ingredientes:

  • Té negro (una cucharadita)
  • Agua (una taza)
  • Limón o leche (al gusto)

Pasos:

  1. Cogemos una taza y echamos el té negro.
  2. Llenamos una olla de agua (la cantidad que esté estipulada), la ponemos en el fuego y esperamos a que hierva.
  3. Una vez que esté hirviendo echamos el agua en la taza con el té negro.
  4. Dejamos que el preparado repose unos 3 minutos.
  5. Añadimos un poco de leche o limón (al gusto) pero tendremos que dejar reposar la infusión un poco más, alrededor de 5 minutos.

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